¿Qué fue antes, el huevo o la gallina?Esta pregunta ha tenido en vilo a toda la comunidad científica desde hace miles de años, porque, siguiendo un razonamiento lógico, las gallinas nacen de huevos, pero no vale cualquier huevo, no podemos coger un huevo de rinoceronte y esperar que salga una gallina, porque éstas sólo salen de los huevos que otra gallina ha tenido que poner previamente, entrando así nuestro razonamiento en un bucle sin salida más cerrado que los libros de un skin.Sin embargo, en blocadillo o raíz de 2, como queráis llamarlo, tenemos la respuesta.
Todo ocurrió hará hoy más o menos 172.916.871 años, 6 meses, 2 semanas, 4 días, 5 horas y 8 minutos, suponiendo, claro, que empezaramos a contar en la zona horaria de Letonia.Por aquel entonces, en un idílico paraje natural lleno de flores y conejos saltando (pero sin ninguna mariposa, que son unas asquerosas), vivía una familia de pájaros(¡¡¡páharos!!!, entiéndase) indeterminados, los llamaremos, para aclararnos, ratas. Las ratas eran felices en su campo de ensueño, quiero decir, que se pasaban el día comiendo y procreando. Por aquel entonces la Inquisición tenía prohibido el uso de preservativos, por lo que las ratas tenían más descendencia que Julio Iglesias.
Y en eso pasaban sus horas, hasta que su hábitat natural se llenó de huevos de ratas. Ya tenemos al primer protagonista de nuestra historia, el huevo. De todos esos millones de huevos salieron otros tantos de ratas.De todos menos de uno.Y es ese uno el que nos interesa, con el perdón del póquer de 7 manos y el chinchón.
Ese uno era diferente al resto de ratas, para aclararnos, lo llamaremos "El increíble ser que cambió el mundo gracias a su perseverancia e inconformidad por crear una sociedad justa que respetara los derechos de todos y cada uno de los seres de este planeta por distintos que sean", o Alfredo, porque los dos nombres están admitidos por la RAE y tampoco me interesa crear polémica. Alfredo creció con normalidad con el resto de sus compañeros ratas hasta que alcanzó la pubertad. En ese instante vio que era diferente a los demás, y así fue a comunicárselo a sus padres:
-Papá, no soy lo que vosotros creéis que soy.Soy...diferente. no sé cómo explicártelo...me he comido todas las natillas.
-¿Todas?Sabes que eran de tu hermano.Trabajó durante meses en la mina de ácido para poder comprarlas.
-Lo sé, pero tenían trocitos de galleta...no he podido evitarlo.Lo siento papá, sé que te he defraudado.
-Me has decepcionado hijo. Vete, voy a llorar toda la noche mientras arranco los pétalos de mis margaritas.
-Tengo otra cosa que decirte. No soy una rata.Soy una especie diferente.He...evolucionado.
-Ya sabía yo que el butanero venía demasiado para tener gas natural.
-No digo eso.Simplemente soy diferente.Yo no soy de vuestra especie, soy único en el mundo y tengo que continuar con mis genes y crear una especie superior.
-Lo que yo digo, que no eres hijo mío.¿Y cómo piensas llamar a tu especie?Porque los nombres buenos ya están pillados, ayer mismo nació el primer canguro, ya no te puedes llamar así.
-Gallina.Nos llamaremos gallinas y dominaremos el mundo.
Y así, Alfredo (que era hermafrodita), continuó el solo con su especie, nació de un pájaro similar a las gallinas, pero él fue la primera gallina tal y como las conocemos hoy en día.
Y esta es la razón por la que las gallinas usan el globo aerostático para desplazarse.
FIN